Estanterías con alma

Estantería montañas

Cuando en otras ocasiones hemos hablado sobre estanterías en este blog, lo hemos hecho para comentaros las ventajas de utilizar cajas para organizar el espacio. Sin embargo, hoy vamos a dedicar esta publicación para hablar de estanterías de pared. Del mismo modo que las cajas de madera, todas ellas están fabricadas en talleres que dan empleo a personas en riesgo de exclusión social, a partir de madera de palés reciclados.

 

Estantería rinconesMedidas: 40 cm, 20 cm

Estantería rincones

 

Estanterías Montañas: Medidas: 40 cm (hasta el pico más alto), 14 cm de profudidad, 90 cm de largo.

 

Estantería montañas

 

Estantería simple: Las medidas son 21 cm de ancho, 60 cm de largo y la cuerda mide 50 cm.

estantería simple

Estantería triple: Medidas: 21 cm ancho, 60 cm largo. Entre balda y balda hay 30 cm.

estantería triple

 

Si notas que no tienes espacio y necesitas estanterías piensa en estas cuatro baldas y así serás un poco más sostenible y social.

Cómo desmontar una caja de fruta para hacer un portafotos

portafotos-diy-caja-fruta-reciclada-16-min

Aprovechando que este mes se celebra el Día del Padre, te traigo un DIY para un regalo inolvidable: un portafotos hecho con tus propias manos, reciclando una caja de fruta:

La semana pasada te contaba (aquí) que estoy con los preparativos de la Primera Comunión de #laniña. Intento no complicarme la vida, pero a la vez tengo a Pica súper emocionada intentando hacer todas las cosas DIY que hay en Pinterest. La bipolaridad típica de las crafters, me temo.

El #esposo y mi madre, que me conocen y temen a partes iguales, me dicen que lo deje en manos de profesionales y disfrute (el #esposo) y que me centre y busque de una vez un vestido y unos zapatos (mi madre).

Este portafotos es alguna de las cosas que estoy probando para dar un recuerdo a la familia. Es fácil, los materiales son baratos y contra todo pronóstico he conseguido cortar con el serrucho sin amputarme ningún miembro (y sin cargarme la mesa de la cocina, que si mi santo varón se entera que me he puesto allí le da un telele).

El resultado me encanta porque es muy Pica Pecosa, pero no estoy segura de que acabaré dándolo ese día porque quizás queda demasiado rústico (traduciendo de forma suave lo que me dijo al respecto mi madre por teléfono).

Vamos, que experimentos en casa y con gaseosa.

Pero eso no quita para que sea un detalle bonito y con el valor añadido de haberlo hecho con tus propias manos.

 

MATERIALES QUE NECESITARÁS:

1 caja de fruta de madera. De donde saldrán las tablillas de la base y los esquineros del soporte.

1 trozo de cartón grueso y otro fino. Sobre el primero irá pegada la foto y sobre el segundo las tablillas. Reciclados de un embalaje y de una caja de cereales, respectivamente.

2 esquineros de la caja. Para hacer la pata o el soporte del portafotos.

Cinta de carrocero. Para cubrir el borde del cartón.

Pintura. Para pintar las tablillas y el cartón.

Cola blanca. Para pegar todos los elementos.

Papel de seda, de regalo o de embalar. Para cubrir el cartón sobre el que van pegadas las tablillas.

Alicates y serrucho. Para quitar las grapas que sujetan las tablillas y los esquineros y serrarlos, respectivamente.

 

HACER EL PORTAFOTOS (10 PASOS):

# Paso 1. Desmonta la caja quitando las grapas que sujetan las tablillas y los esquineros, con los alicates:

 

# Paso 2. Corta las tablillas con el serrucho, a la medida que hayas escogido. Yo quería una base de 18×23 cm., así que una de ellas he tenido que cortarla de sólo 1 cm. de ancho.

Un truqui para cortarlas más cómodamente y de forma segura: en lugar de hacerlo por separado, colócalas una encima de otra, haz una marca con un lápiz y siérralas todas juntas:

# Paso 3. Corta un rectángulo en el cartón de la caja de cereales, 1 cm. menos por cada lado de lo que miden las tablillas (el mío es de 16×21 cm.) y pégalo con la cola a la parte trasera para hacer la base.

Para que no se vea el cartón, tápalo con papel de seda, de regalo o de embalar:

# Paso 4. Píntala con el color que hayas elegido. Yo utilicé chalk paint, concretamente el Crema que me sobró de la estantería de la habitación de #laniña (aquí):

# Paso 5. Sierra los dos esquineros que harán de soporte a la medida elegida (yo les puse 2 cm. menos del ancho de la base, así que miden 16 cm. de largo) y píntalos en el mismo color que la base:

# Paso 6. Una vez secos, pégalos con la cola como ves en la foto para que hagan una pata o un soporte estable. Sujétalos con cinta de carrocero para ayudar:

Tengo que decir que esta parte no me gusta cómo queda, pero es lo único que he podido conseguir con las herramientas de que dispongo y el manejo del serrucho que tengo.

Según cómo los pegues a la base, el portafotos queda o demasiado recto o demasiado echado hacia atrás.

Para conseguir un término medio de inclinación necesitaría hacerles otro corte para transformar estos dos ángulos rectos en uno de 45 grados o así, pero ya te digo que por mí misma no puedo conseguirlo.

 

# Paso 7. Recorta un rectángulo en el cartón grueso, donde irá pegada la foto. El tamaño dependerá de lo que quieras que sobresalga de ella.

Mi foto mide 10×15 cm. y el cartón lo corté de 12×17 cm.:

# Paso 8. Cubre los bordes con la cinta de carrocero para que no se vea el canutillo del interior, como ya te enseñé con la bandeja del disfraz de pastelero (aquí):

# Paso 9. Píntalo o cúbrelo con una tela, tanto el frente como los lados. Este lo pinté con chalk paint Swinging Rose de Fleur Paint:, y al final del post te enseño otro forrado con tela:

# Paso 10 (y último). Pega todos los elementos entre sí: la foto al cartón, este a la base de tablillas y el soporte en la trasera:

Así es cómo quedará tu portafotos, original, reciclado y hecho a mano:

Este es otro que he hecho forrando el cartón que sujeta la foto con tela (la misma de la lámpara que hice para la habitación de #laniña (aquí)).

El color verde lo fabriqué mezclando dos cucharadas de chalk paint Blanco Antiguo con una de Verde Salvia (el mismo de las patas de la estantería (aquí)):

Otra ventaja que tiene hacer propio portafotos es que puedes combinar los colores con los de la foto que irá pegada, lo que hará que destaque y que el resultado sea aún más bonito.

¿Te ha parecido un DIY difícil de hacer? ¿Se te ocurre otro material que podría reciclarse para hacerlo?

Me despido hasta el mes que viene deseándote que pases un feliz día y dándole una vez más las gracias a Blanca por invitarme a su casa.

 

 

 

(Blanca, te dejo las llaves debajo del felpudo)

Cómo hacer un estante con una caja de vino reciclada

caja de vino reciclada

Hola, me llamo Sonia y hoy es mi primer día en Artilujos. Tengo un blog, Pica Pecosa, y estoy muy emocionada (y también un poco nerviosa, tengo que reconocerlo) porque Blanca me ha abierto las puertas de su casa. Bueno, más que abrírmelas, me ha dado una copia de las llaves.

Que eso son palabras mayores. No es que me haya invitado a tomar un café o a cenar y luego si eso ya vemos. Me da que no va con ella. Blanca dijo “mi casa es tu casa” con una confianza en mí que muchas veces ni siquiera yo misma tengo y me dejó mirando con los ojos estrábicos y la boca torcida que ponía Lina Morgan. Es lo que tienen las redes sociales, que haces amigos y encuentras personas fantásticas con intereses muy parecidos a los tuyos.

Así que aquí me tienes dispuesta a devolverle el favor a mi nueva amiga de la forma que mejor se me da: enseñándote a reciclar cosas que tienes a tu alrededor, para que les des una segunda oportunidad antes de tirarlas. Me pasaré una vez al mes con un tutorial o inspiración para darles una nueva vida, y de paso echarle una mano al medio ambiente.

El DIY (do it yourself / hazlo tú mismo) con el que inauguro esta sección es un homenaje a las cajas de madera que se venden en la web (aquí), porque en él te cuento cómo reciclar dos cajas de vino con chalk paint y papel pintado para transformarlas en estantes:

Hace tiempo contaba en mi blog que este año #laniña ha empezado a tener deberes del cole, así que le preparé un espacio en su habitación para que tuviese un sitio fijo donde hacerlos y no anduviese dando vueltas por casa con la mochila a rastras y retrasando el momento de ponerse con ellos porque no tiene dónde.

Fabriqué un escritorio con un tablero y dos cajoneras de Ikea y lo delimité visualmente con un papel pintado en la pared. Es el mismo con el que forré la trasera de su estantería reciclada (aquí) y que #laniña había escogido en Modacasa Oviedo:

La mesa tiene 1,67 x 60 cm., pero puedes ver que al ritmo que llevaba poniendo cuquiteces encima de ella, se quedaba sin sitio para abrir un cuaderno antes de empezar la tercera evaluación.

Fue por eso que se me ocurrió lo de los estantes. Pensé en reciclar cajas de vino porque son lo suficientemente grandes para poner sus cositas, pero no tanto como para agobiar y empequeñecer el espacio.

Además, al pintarlas de blanco por dentro y forrar el exterior con el mismo papel de la pared quedan disimuladas y parece que no sobresalen tanto:

El proceso para hacerlos es sencillo y poco laborioso. La base de la que partí son dos cajas de madera, de esas donde vienen las botellas de vino:

Las limpié y se las llevé a mi padre para que les pusiese dos pletinas en la parte de atrás para sujetarlas a la pared:

No me acordé de preguntárselo, pero tiene toda la pinta de que las hizo él mismo con un trozo de metal. Sobresalen por encima, pero fue la única forma que encontró para colgarlas y que quedasen pegadas a la pared:

El siguiente paso fue decorarlas. No las lijé ni les di una imprimación previa, ni nada. Las pinté con chalk paint Blanco Antiguo por dentro y también el borde exterior, porque aunque iba a cubrirlo el papel, así disimularía si no llegaba a algún sitio y no se vería la madera:


Pegué el papel pintado con cola blanca y quedó perfecto:

Para que las clavijas no dañasen la pared, tapé la trasera con dos folios de papel blanco reciclado (si pones lo escrito para dentro, no transparenta), pegados con cola blanca también:

Y ya tienes listo tu estante-caja. Es increíble el cambio que llevan sólo con la pintura y el papel:

Otra ventaja que tiene este sistema de almacenaje es que puedes aprovechar el espacio poniendo cosas dentro y encima de las cajas:

¡Y que sale muy barato y te llevas la satisfacción de haberlo hecho con tus propias manos!

Nos vemos en la próxima y hasta entonces te digo lo de siempre, si te animas a hacer este DIY estaré encantada de ver qué tal te ha quedado.

Y agradecer de nuevo a Blanca que me haya permitido entrar en su casa y conocerte, ha sido un verdadero placer.

 

 

(Blanca, te dejo la llave debajo del felpudo).

Diseños sostenibles entre huertos y aroma de mar

taller reciclaje

Hoy os vamos a hablar de uno de los talleres que conforman el universo Artilujos. Son REHECHO Upcycling Furniture & Home Deco. Es un taller ubicado en Llubí, en la Isla de Malllorca y tienen la suerte de trabajar rodeados de huertos, garriga y aroma de mar. Se llaman Rehecho porque rehacen y reciclan todo aquello que cae en sus manos y les imprimen ese toque especial que solamente la vida en el campo puede dar.

casa taller reciclaje

Trabajan en su ecofinca utilizando textiles usados, fibras vegetales y maderas recicladas (especialmente de palets, muebles en desuso y de derribo). Ellos las pulen, las miman con cera de abejas, imprimen estampados, las tejen y destejen para dar forma a nuevos proyectos de mobiliario y decoración.

taller reciclaje

En Rehecho, como en otros de nuestros talleres, se trabaja con criterios sostenibles, materiales y técnicas ecológicas y amigables con el medio ambiente.

materiales reclados

En este taller se disfruta de la slow-life que intentan transmitir a las piezas que diseñan. Tienen la autogestión como bandera y se definen como autoconstructores.

taller reciclaje

 

 

Decoración para habitaciones infantiles

Claudia cajas de madera

Un cuarto infantil tiene que ser tan cómodo y acogedor como alegre y divertido.

Los niños necesitan su espacio para soñar, jugar, descansar y dar rienda suelta a su creatividad.

Aquí os vamos a mostrar algunas ideas sostenibles para la habitación de los más pequeños de la casa.

Hay pocas cosas que a los niños les guste más que dibujar y colorear. Para ellos unas mesitas de colores fabricadas con palets, con forma de animal y pie de forja puede ser una buenísima solución de mesa práctica, que, además, alegre la habitación.

mesas recicladas

La cantidad de cuentos, juegos de mesa, coches , muñecos, clics, etc que pueden acumular los niños a veces se hace insostenible. Para ellos una solución de cajas de madera apilables puede ser la mejor opción. Si, además, las cajas son en color rojo, conseguimos ese toque especial que diferencia una habitación infantil de otras estancias de la casa.

cajas rojas cuarto niños-min

Figuras fabricadas con cartón o Letras gigantes fabricadas a partir de palets de madera (éstas últimas, además, pueden hacer las veces de taburetes) pueden ser el perfecto complemento decorativo de una habitación infantil.

canguro-min

 

letra recicladaY lo que no puede faltar nunca es…¡la puerta mágica de El Ratoncito Pérez! No vaya a ser que se les caigan las dientes y el ratón no tenga un acceso directo para poder dejar los regalos!

puerta del raton perez-min (1)

 

Cajas rojas para hacer mil muebles

cajas rojas cuarto niños-min

Hoy en día que está tan de moda decorar nuestra casa y hacer muebles con cajas de madera, qué mejor que recibir la Navidad con un toque de color en nuestro hogar. Decorar con cajas rojas puede ser una buena manera de comenzar las fiestas.

Tanto sea para enmarcar nuestro Belén y alegrar el árbol con el color rojo.

belén con caja roja

Como para decorar las habitaciones de los más pequeños.

cajas rojas cuarto niños-min

cajas rojas cuarto niños 2-min

 

Igualmente, se pueden crear coquetos rincones en nuestra propia habitación.

cajas rojas recicladas

Artilujos en Decoideas

mesas palets reciclados

Esta semana hemos tenido el honor de salir en el blog especializado en decoración infantil Decoideas gracias a una cariñoso post donde se ha hablado de nuestras mesitas con formas de animales fabricadas a partir de palets reciclados.

Como bien explica Sonia, estas mesitas “están fabricadas a mano utilizando madera de palets reciclados, pintadas a mano y con pie de forja. Por sus dimensiones son perfectas para los más pequeños de la casa, para añadir a los espacios infantiles como mesita de trabajo o de juegos, para crear una zona para peques dentro del salón, la cocina, el despacho del papá o para cualquier rincón de tu hogar si eres una persona atrevida y sobre todo a la que le gustan los muebles fabricados con materiales reciclados”.

Puedes encontrarla en 3 modelos: mesa gallina, mesa oveja y mesa cerdito. El transporte está incluido en el precio.

Para leer el post completo, puedes pinchar aquí.