Cómo hacer un cabecero con un tablero de DM

cabecero-diy-madera-moldura-chalk-paint-21-min

Lo último que yo quería era tener una cama debajo de una ventana. No sólo porque según el Feng Shui va fatal, sino porque poniéndola ahí me tocaba lidiar con una columna y salvar un radiador. Pero era eso o que #laniña se quedase sin escritorio. Al final lo resolvimos muy bien, tanto que ahora además de cabecero hay un sitio extra para almacenaje.

Si quieres seguir todo el proceso, en el tutorial de hoy vas a aprender no sólo a hacer un cabecero-armario DIY, sino a integrarlo en una columna:

Antes de seguir, es obligado que este post se lo dedique al #esposo porque es quien lo ha construido. Yo le conté mi idea, pero fue él quien compró la madera, le dio instrucciones al carpintero para cortar las piezas, sudó taladro en mano para montarlas y se le ocurrió poner imanes en la puerta en lugar de bisagras.

# 1. Empezando por el principio: tengo que poner un cabecero en una esquina y no puedo quitar una columna.

Esta era la situación de la que partía. Había una columna que ocupaba un tercio del espacio destinado al cabecero. No podía moverla, así que tocaba echarle imaginación e inspiración:

Que me llegó cuando ví el modelo Brimnes de Ikea (aquí). El #esposo lo copió adaptándolo a nuestras circunstancias: la parte delantera la hizo con un tablero de aglomerado o DM que iba desde la pared hasta el extremo del canapé. Para cubrir el ancho de la columna construyó una estructura rectangular que se pudo aprovechar para almacenaje colocándole una balda:

 

# 2. Siguiente hándicap: hay un radiador en el otro extremo y tampoco puedo quitarlo.

 

No bastaba con la columna, en medio de la pared había un radiador. Si mi idea hubiese sido dejar el espacio para almacenaje abierto ni lo habría pensado, pero el problema era que yo quería que estuviese cerrado para que se viese recogido. 

Imposible poner bisagras o cajones porque no abrirían. Pero una vez más el #esposo tuvo una idea sencilla y eficaz: sujetar la puerta con imanes:

 

La cierras con un clic:

La abres con un clac:

# 3. Final feliz: cómo convertí un tablero de DM en un cabecero de tablas vintage: 

Cuando el #esposo acabó con la parte técnica, llegó mi turno: decorarlo.

Sería de color blanco para que quedase integrado con la columna y porque la nota de color está enfrente (la zona de estudio) con el papel de pared, los cajones-estantería (aquí), el flexo de su padre (aquí), la bandeja-pizarra magnética (aquí) y muchas más cosas.

Lo primero que hice fue pintar el tablero de DM o aglomerado de color blanco. Podría haberlo dejado así, pero quedaba demasiado sosaina. Así que volví a la carpintería de mi barrio, pedí que me cortasen seis tablas del mismo material y las pinté de blanco también:

Para pegarlas al tablero no me compliqué y utilicé un adhesivo que me mandaron este verano y con el que he quedado muy satisfecha: “No más clavos”, de Pattex. No huele, no mancha, tiene una textura cremosa muy cómoda de aplicar y lo más importante: funciona, vaya si lo hace:

Las pegué al tablero y les coloqué peso encima para que hiciese más efecto (aunque en las instrucciones de uso ponía que no hacía falta, pero yo como para esto soy muy aprensiva, no quise arriesgarme a hacerle un chichón a #laniña con una tabla suelta):

Así quedó con las tablas pegadas. Bonito pero le falta algo ¿No crees?

Con este rebaje para salvar el zócalo tengo una anécdota muy entrañable: no me acordé de decirle al carpintero que lo hiciese, así que cuando me puse a pegar la tabla me encontré con esa sorpresa. El #esposo no estaba y yo quería acabar de una vez, así que serrucho (se-rru-cho, ojo) en mano me subí a la mesa de la cocina, puse la tabla bajo las rodillas para sujetarla mejor, me calcé los guantes de cocina (para no cortarme si me resbalaba la herramienta) y lo hice yo misma. Me costó mucho esfuerzo y sudor, pero me sentí muy orgullosa de mí misma:

Como te decía, el cabecero había quedado bonito pero sosete, le faltaba algo. Acudió en mi ayuda el padre del #esposo, que lo guarda todo y es un amor porque me tiene muy consentida y me da todo lo que le pido. Incluida esta moldura de la mesilla de noche de la habitación de soltero del #esposo. Doble emoción por lo vintage y por venir de donde venía:

Irreconocible después de pintarla:

Esto ya es otra cosa ¿Verdad?

Así es cómo luce en su puesto:

Además de lo decorativo, este almacenaje viene de lujo. Ilusa de mí, pensaba que #laniña podría guardar allí su libro después de leer por la noche y alguna cosita más:

Mejor lo cierro ¿No te parece?

Ya sabes, si tienes un hueco imposible prueba con un DIY. ¡Saldrás ganando!

 

(Blanca, te dejo las llaves debajo del felpudo)

 

P.D.: Post patrocinado por Pattex.

 

 

 

Comparte

  • Facebook
  • Twitter
  • Delicious
  • LinkedIn
  • StumbleUpon
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS

por Pica Pecosa

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>